Casos

Dos proyectos reales, dos formas distintas de aplicar la misma metodología.

Foto del proyecto — caficultores en finca (espacio para fotografía real)
Línea 01 → 02 → 03 — el recorrido completo

Trazabilidad para caficultores

Un grupo de caficultores tenía la intuición de que su forma de cultivar merecía mejores compradores y certificaciones — pero no una idea cerrada de cómo demostrarlo. La información vivía en cuadernos de campo y en la memoria de unas pocas personas.

El recorrido, paso a paso

  • Validación en terreno: entrevistas y visitas a finca para entender el proceso real de cosecha, beneficio y venta — y confirmar qué información sí estaban dispuestos y en capacidad de registrar.
  • Conceptualización y alcance: definimos junto a los caficultores qué merecía ser el primer paso — no el sistema ideal completo, sino lo mínimo que ya generara valor y confianza.
  • Modelo de datos: diseño simple de lote, finca, práctica aplicada y punto de venta, pensado para poder crecer después sin rehacer todo.
  • Versiones de prueba con usuarios: formularios de captura probados directamente con caficultores en campo, ajustando lenguaje y flujo según lo que de verdad lograban completar solos.
  • Versión funcional en prueba: hoy existe una versión con base de datos operando, en fase de prueba con un grupo piloto, que conecta cada lote vendido con su historia en finca.

Dónde está hoy

El sistema está en piloto activo — el objetivo de esta fase es confirmar que el registro se sostiene en el tiempo sin apoyo externo antes de escalarlo a más fincas. La promesa central ya es visible: los caficultores tienen, por primera vez, evidencia propia para conversar con compradores y certificadores. (Cifras de adopción y ahorro de tiempo, a precisar con el cliente antes de publicar un número exacto.)

Foto del equipo — sesión de trabajo con la app financiera (espacio para fotografía real)
Línea 01 → 02 → 03 — el recorrido completo

Una app financiera para creativos

Un emprendimiento pequeño tenía la idea de "una app para controlar la plata", pero sin claridad de qué necesitaba resolver exactamente — solo la certeza de que dependían de una sola persona y una hoja de cálculo que nadie más sabía interpretar.

El recorrido, paso a paso

  • Validación con el equipo: conversaciones para identificar qué preguntas financieras se hacían realmente cada semana, más allá de la idea inicial de "una app".
  • Conceptualización y alcance: acordamos que el problema no era falta de tecnología sino falta de un lenguaje común — de ahí nació el alcance real del MVP: registrar, categorizar y visualizar, nada más.
  • Versiones de prueba con usuarios: dos rondas de prototipo probadas con el equipo, ajustando categorías y lenguaje para que tuviera sentido para quien no tiene formación financiera.
  • Versión funcional en prueba: hoy existe una app con base de datos propia, en fase de prueba con el equipo completo, antes de darla por cerrada.
  • Transferencia de capacidad: entrenamos al equipo para ajustar categorías y leer sus propios reportes sin depender de nosotros ni de un desarrollador externo.

Dónde está hoy

La app está en uso de prueba con el equipo, validando que se sostiene en el día a día antes de considerarla "terminada". Lo que ya cambió es concreto: la conversación financiera del equipo dejó de depender de una sola persona. (10 emprededores que han validado)

¿Tu proyecto se parece a alguno de estos?

Cada caso empezó con una conversación de diagnóstico, no con una propuesta cerrada.

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